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miércoles, 31 de agosto de 2011

25º Aniversario: estrenos de agosto de 1986 (tercera parte)

El 14 de agosto de 1986 seis películas renovaron la cartelera porteña, entre ellas dos argentinas y una checoslovaca. Como diría Jack el destripador: vayamos por partes...


Un año memorable no sólo por el Mundial de Fútbol...


Admiradora secreta (Secret Admirer, 1985) fue una típica comedia teen de los 80's con un argumento que giraba en torno a una carta de amor anónima interceptada por receptores equivocados. El asunto era entre chicos adolescentes pero lo realmente gracioso se generaba cuando las confusiones afectaban a sus enamoradizos padres que habían resultado tener sentimientos escondidos unos con otros. La película, sin ser ninguna maravilla, divertía módicamente y estaba muy bien actuada, en especial por los actores más grandes: Fred Ward, Leigh Taylor-Young, Dee Wallace Stone y Cliff De Young. El elenco de jóvenes estuvo seleccionado con criterio y lo encabezaba C. Thomas Howell (uno de los chicos de la barra de amigos de E.T. que luego se asomaría también en Los marginados de Coppola) junto con la morocha Lori Loughlin (la amiga enamorada del protagonista que no se anima a confesarlo) y la desmpampanante Kelly Preston (cada vez que aparece no sólo en esta comedia sino también en Su primera aventura me sube la presión: debe ser por mi eterna debilidad por las rubias californianas), quien menos de un lustro después le echó el lazo ni más ni menos que a John Travolta (con quien todavía está casada). David Greenwalt y Jim Kouf, dos verdaderos especialistas en el género que venían de hacer Class (1983), escribieron el guión y el primero, además, se ocupó de la dirección. Admiradora secreta fue su ópera prima. Títuló Víctor Hugo Ghitta su crítica para La Nación: "Enredos vodevilescos en una comedia sobre el amor adolescente". Calificación: Apta para mayores de 16.

David Greenwalt dirigió esta simpática comedia teen

En lo personal Erase una vez el terror (Terror in the Aisles, 1984) significó mucho para mí: fue la película que me inició a conciencia en el terror cinematográfico. Este documental que recopila las más famosas escenas del género me sirvió como indispensable fuente de información un año después al adquirir la primera videocasetera y de esa manera, finalmente, poder acceder a esos títulos previamente anticipados en el filme del especialista en trailers Andrew J. Kuehn (1937-2004). Narrada por los conocidos actores Donald Pleasence y Nancy Allen, Erase una vez el terror enlazaba, dicen por ahí, unas 75 cintas de terror y suspenso. Obviamente no me puse a contarlas pero sí puedo mencionar las siguientes: Noche de Brujas I & II, Vestida para matar, Abbott y Costello contra Frankenstein, La invasión de los usurpadores de cuerpos (versiones de 1956 y 1978), Espera en la oscuridad, Martes 13 Parte I & IIPsicosis, Llamas de venganzaEl exorcistaEl enigma de otro mundo, El loco de la motosierra; Alien, el octavo pasajeroLos pájaros, El bebé de RosemaryKlute: mi pasado me condena¿Qué pasó con Baby Jane?, Expreso de medianoche, El francotiradorEl resplandorObsesión mortalLa seducciónHermanas diabólicas, El fantasma del Paraíso, Para atrapar al ladrónNightwing, Cuerpos invadidosHalcones de la nocheEscuadrón del vicio, Cromosoma 5, Maratón de la muerte, Scanners: los amos de la muerte, La noche de los muertos vivientesCuando llama un extrañoLa novia de Frankenstein, Alone in the Dark, CarrieScared Stiff, Angel de venganzaUn hombre lobo americano en LondresPoltergeist, La profecíaEl socio del silencioPacto siniestro. Es probable que la selección mostrara algunas hilachas pero en general están todos los títulos que deberían. Una gran antología que tuvo una recepción positiva en la mayoría de los medios capitalinos. Como la que le brindó Víctor Hugo Ghitta en su nota para La Nación cuyo título rezaba: "Una cabalgata agitada a través del mejor cine de suspenso y terror". Calificación: Apta para mayores de 16.

El afiche con el que se conoció en la Argentina

El afiche original: prefiero mil veces el nuestro

Aníbal Di Salvo (1924-2010) fue un reputado director de fotografía argentino que a comienzos de los 80's se volcó a la realización con un perfil comercial quizás demasiado ostensible. La más exitosa de sus películas sin dudas fue la sexploitation carcelaria Atrapadas (1984), con una memorable Leonor Benedetto en el rol protagónico, que sacó provecho de los albores del destape poco después de la llegada de la democracia en nuestro país. Sin perder tiempo Di Salvo encadenó al hilo varias producciones más: El caso Matías (1985), Seguridad personal (1986) y Las lobas (1986), esperpéntica comedia "zafada" que volvió a unir en un set al mismo equipo de Atrapadas aunque esta vez sin fortuna en la taquilla. El film apenas si vendía humor grueso a voluntad y un simulacro de guión que fue defenestrado por todos los críticos de Buenos Aires. Como Claudio España que en su columna para La Nación sentenció: "Lobas que no aullan". Calificación: Apta para mayores de 18.

El VHS de Las lobas editado por Transmundo

La prensa especializada saludó a esta ópera prima de Teo Kofman como una de las más estimulantes estrenadas en la Argentina en mucho tiempo. Lamentablemente Kofman sólo realizó una película más, de calidad inferior, por lo que Perros de la noche (1986) constituye su legado más importante al cine nacional. Drama suburbano con personajes marginales, Perros... fue la adaptación fílmica de un controversial libro homónimo de Enrique Medina (el mismo de Las tumbas, una novela con mayor llegada al público masivo). En el elenco sobresale la joven figura de Emilio Bardi, que con los años alcanzaría cierta popularidad por sus trabajos en el cine, el teatro y, por sobre todo, la televisión. Escribió Claudio España en La Nación: "Prometedor comienzo de un director". Calificación: Apta para mayores de 18.

La crítica especializada alabó esta dura ópera prima


El inglés Hugh Hudson cayó en desgracia luego de sus dos grandes hitos cinematográficos: Carrozas de fuego (Chariots of fire, 1981) y Greystoke, la leyenda de Tarzán (Greystoke: The Legend of Tarzan, Lord of the Apes, 1984). Ninguno de sus siguientes opus estuvieron a la altura de esos filmes y particularmente decepcionante resultó Revolución (Revolution, 1985), melodrama histórico sobre la confrontación entre americanos y británicos por la independencia estadounidense. Los elementos pictóricos, estéticos y hasta temáticos estaban donde correspondían pero las debilidades del guión, la falta de vibración en la narración de Hudson y el insufrible ego de Al Pacino darían por tierra con todas las posibilidades artísticas/comerciales del film. Tras este traspié Pacino se tomaría una pausa de cuatro años en su carrera de cine para concentrarse en el teatro. Recién con Prohibida obsesión (1989) volvería a la actividad plena. El muy neutral título de su nota para La Nación no anticipaba los duros comentarios críticos vertidos en la misma por Fernando López: "La revolución norteamericana y una costosa superproducción". Calificación: Apta mayores de 13.

Revolución: uno de los fracasos más grandes de Al Pacino

A diferencia de lo que puede suceder hoy día, era habitual en los 80's que a la cartelera local llegasen semanalmente obras procedentes de toda Europa. Por ejemplo, la checa Un día para mi amor (Den pro mou lásku, 1977) dirigida por Juraj Herz y estrenada en la Argentina con un intervalo de casi una década. La película relataba el drama vivido por una pareja que perdía a su pequeña hija debido a una enfermedad. Los actores eran ignotos para estas latitudes: Marta Vancurová, Vlastimil Harapes, Sylva Kamenická, Dana Medrická, Jirina Sejbalová y Eva Pichová. El cine checo estaba bien aspectado por aquel entonces y no sorprenden las excelentes críticas que le prodigaron los principales medios de comunicación. El título de la nota de La Nación, sin firma, subrayaba abiertamente esa alabanza: "Una historia de amor que supera la más trágica de las adversidades". Calificación: Apta para mayores de 13.

Excelentes reseñas obtuvo la película checa de 1977

jueves, 11 de agosto de 2011

25º Aniversario: estrenos de agosto de 1986 (segunda parte)

El 07 de agosto de 1986 se estrenaron un total de 9 películas, algunas de ellas muy representativas de la década. Ordenándolas alfabéticamente ya comenté las cinco primeras: Cielo líquido, Clue: los siete sospechosos, Cobra, Las colegialas y El Conde. Prosigo ahora con las restantes...

Los cinco estrenos de agosto de 1986 comentados en el post previo



El alemán Wolfang Petersen logró un resonante triunfo con su miniserie El Barco (Das Boot, 1981) que en casi todas partes del mundo se distribuyó en cines con una versión ferozmente recortada. La Academia de Artes y Ciencias de Hollywood reconoció la calidad del trabajo recompensándolo con 6 nominaciones al Oscar en 1983. El suceso le abrió las puertas de Hollywood a Petersen que en 1984 estrenó otro hito artístico/comercial: La historia sin fin (The Neverending Story). Con un presupuesto de 27 millones de dólares el filme fue la producción más costosa jamás filmada en Alemania. Con este nuevo éxito internacional Petersen confirmó su buen hacer en proyectos de gran envergadura. Por eso nadie esperaba que Enemigo mío (Enemy Mine, 1985), su siguiente opus, terminara siendo el fiasco que fue. No obstante más árida que La historia sin fin, diferente en tantos aspectos que no vale la pena enumerarlos, Enemigo mío no defrauda como aventura mitológica y proyecta un humanismo conmovedor a través de sus escasos tres personajes principales. El guión de Edward Khmara sacaba mucho de la novela Robinson Crusoe pero en un contexto de ficción futurista. Dennis Quaid es un actorazo pero las palmas se las llevaba Louis Gossett Jr. en su rol de "Jerry", el grotesco alien que muta de rival a aliado forzado por las inclemencias del planeta en el que ambos se han quedado varados. La supervivencia y la soledad estaban bien expresadas en un relato pausado, con una dirección de arte majestuosa, la creación del maquillaje del alien a cargo de Chris Walas (La Mosca I y II) y notables efectos visuales de la ILM de George Lucas. Muchos le encontraron un aire a Infierno en el Pacífico (Hell in the Pacific, 1968) y algo de eso hay. Pero no se trata de una copia ni mucho menos porque Enemigo mío tiene su propia personalidad. El crítico Néstor Tirri desde su columna para Clarín tituló: "Como un Spielberg alemán...". 100% verdad. Enemy mine es un mini clásico de los 80's, casi un film de culto que recomiendo calurosamente... Calificación: Para mayores de 13.

Con este diseño -luego desaparecido- armaron el afiche para Latinoamérica

En 1986 Tom Hanks todavía estaba lejos de ser el actor respetado y querido por todos. Recordemos que nadie ha superado su récord: llevarse el Oscar a Mejor Actor dos años seguidos (por Filadelfia y Forrest Gump). Tom había filmado Splash, Despedida de soltero, El hombre del zapato rojo (remake de la comedia francesa Un hombre alto, rubio, con un zapato negro) y Voluntarios a la fuerza cuando fue elegido para protagonizar ¿Hogar, dulce hogar? (The Money Pit), una de las peores películas que haya producido Steven Spielberg en su dilatada carrera. La historia era un mero pretexto para tirar abajo una casa destartalada utilizando recursos de humor del cine mudo como el slapstick a través de unas coreografías tan elaboradas como poco graciosas. Hay quienes opinan distinto pero ya se sabe que la comedia es el género más complicado: lo que para algunos es un disloque para otros puede ser una patada en las partes íntimas. Dirigió Richard Benjamin que se redimiría unos años después con Mi madre es una sirena (Mermaids, 1990) para luego perderse en el olvido para siempre... Calificación: Apta todo público.

Una de las peores comedias de Tom Hanks de los 80s

Tuve la suerte de estar pasando las vacaciones de invierno en Buenos Aires cuando se estrenaron Enemigo mío y El regreso de los muertos vivos (The Return of the Living Dead, 1985). Para envidia de mi amigo Damián, el fana número uno de esta última, pude ver las dos en el cine antes de volver a Concordia. Debo coincidir en algo con Damián: El regreso de los muertos vivos es la película de zombies más divertida de la historia. Es que en el fondo no deja de ser una comedia negra con toques horripilantes. Dan O'Bannon, el antiguo compañero de facultad de John Carpenter y uno de los creadores de la clásica Alien, sólo dirigió un filme más -la lovecraftiana y no muy destacada The Resurrected de 1992- pero ni siquiera era necesario: ya había entrado a los anales del género con El regreso... Los efectos especiales de la Fantasy Film II, el maravilloso sentido del humor ("Manden más paramédicos", una de las frases más citadas), la portentosa BSO y el tétrico, modélico final (siempre los fucking militares...) redondean un clásico de culto que TELEFE ayudó a edificar con las incontables veces que exhibieron la peli en la década del 90. Una fusión casi perfecta de horror y alegría malsana en una sola pieza. Un mix loco pero irresistible... Calificación: Para mayores de 16.

"Cerebros... quiero cerebros". Rock'n'roll nene!!!

El romance de Murphy (Murphy's Romance, 1985) fue la antepenúltima película de Martin Ritt (1914-1990) y por esas cosas del negocio cinematográfico todas ellas tuvieron distribución en la Argentina (las otras dos eran Me quieren volver loca con Barbra Streisand y Stanley & Iris, con Robert De Niro y Jane Fonda). Una curiosidad sólo sustentada en los grandes nombres detrás de esos proyectos. El romance de Murphy fue un filme menor de un realizador que supo de etapas doradas más que nada durante los 60's y 70's. Ritt ya había dirigido a Sally Field en Norma Rae, papel por el cual la diminuta actriz recibió un Oscar en el año de la vergüenza (1980, lo llamo así por la estatuilla que le birló incomprensiblemente Kramer vs. Kramer a Apocalipsis ahora), pero esta comedia romántica sigue permaneciendo como una de las obras más subvaloradas y desconocidas del creador de Hombre y El testaferro. Interpretando al hijo púber de Field se puede ver al malogrado Corey Haim (1971-2010), auténtico ícono teen de los 80's por sus populares roles en La inocencia del primer amor (Lucas, 1986), Que no se entere mamá (The Lost Boys, 1987) y Sin permiso para manejar (License to Drive, 1988). Como Murphy aparece el veterano James Garner, inmensamente querido por la audiencia a partir de su participación en la serie de TV. Maverick (1957-1962). Calificación: Apta todo público.

El romance de Murphy, olvidada película de Martin Ritt

Próximamente prometo seguir recordando los estrenos de agosto de 1986, un año mágico que vino cargadito de buenas películas...

martes, 9 de agosto de 2011

25º Aniversario: estrenos de agosto de 1986 (primera parte)

El 07 de agosto se cumplieron 25 años del estreno comercial en la Argentina de varias películas que quedaron grabadas en mi memoria por motivos varios. Fueron 9 en total los títulos que renovaron la cartelera aquel frío jueves de 1986. Atenti que los hay de culto, bizarros y un par de ellos pueden ser etiquetados como clásicos menores de esa década tan iconográfica en todo sentido...

Uno de mis años favoritos: nostalgia a full...


La lista -por estricto orden alfabético- arranca con Cielo líquido (Liquid Sky, 1982), uno de los filmes de ciencia-ficción más extraños de la historia del cine. Con decir que el argumento refería a unos extraterrestres que llegan a la Tierra en busca de heroína para terminar descubriendo que las sustancias químicas generadas por el cerebro durante el orgasmo de los humanos resultan ser mucho más estimulantes. La impactante imagen de Margaret, la andrógina junkie interpretada por Anne Carlisle, sigue causando una impresión terrible. La actriz, que fue el verdadero factótum detrás del proyecto pese a que la dirección está acreditada al ruso Slava Tsukerman, también interpretó a Jimmy, un personaje que nada casualmente se parecía a David Bowie. Cielo líquido siempre fue un filme under, trash, de clase "Z" quizás, pero también muy respetado por su concepción artística. En Buenos Aires tuvo una distribución mínima pero el sólo hecho de haberse estrenado -¡y cuatro años después de conocerse mundialmente!- habla a las claras de lo que significó en determinados círculos de vanguardia. Calificación: Para mayores de 18, con reservas.

Cielo líquido, un film lisérgico como pocos...

Clue: los siete sospechosos (Clue, 1985) llevó el juego inglés de mesa creado en 1948 a la pantalla grande con un guión muy bien urdido, un ritmo narrativo impecable y un elenco de lujo encabezado por Tim Curry, Christopher "Doc Brown" Lloyd y Madeline Kahn. El director debutante fue el británico Jonathan Lynn con amplio currículum como guionista en la televisión de su país (Yes Minister, Yes Prime Minister) y varios filmes posteriores nada relevantes (realizó entre otros Mi primo Vinny, De estafador a senador y Mi vecino el asesino). Naturalmente era una comedia de intriga ignota inspirada en un juego desconocido por estos pagos por lo que pasó sin pena ni gloria por las salas argentas. Algunos la descrubrimos al ser editada en video por AVH. El multiple choice con los tres finales alternativos fue todo un hallazgo para la época. Una idea realmente brillante con antecedentes en la literatura policial (en la novela colectiva El Almirante Flotante todos los autores dejaron escrita su versión de cómo debía ser el desenlace). Calificación: Apta todo público.

Clue se vio mucho más en video

Tras exacerbar los sentimientos patrios estadounidenses con Rambo II y Rocky IV (ambas de 1985), que coincidieron con el período más chauvinista de la era Reagan, don Sylvester Gardenzio Stallone (sí, se llama Gardenzio) se despachó con un policial ultraviolento de apenas 83 minutos de duración. Cobra (1986) fue una de las películas más polémicas del actor: no había una justificación moral de ningún tipo para la violencia de sus imágenes (a diferencia de Rocky IV y Rambo donde teníamos como trasfondo la Guerra Fría y los coletazos de Vietnam, respectivamente). El ítalo griego George Pan Cosmatos (1941-2005) dirigía nuevamente a Sly luego del éxito de Rambo II y una Brigitte Nielsen bellísima reincidía en el elenco tras el papelito que le otorgara su marido en Rocky IV. Tiempo después llegaría el episodio lésbico con la secretaria y la disolución de una de las parejas más desparejas de Hollywood (1, 77 de él contra 1, 84 de ella). El crítico Claudio España tituló su nota para La Nación: "Aunque Stallone se vista de Cobra, Stallone queda...". Calificación: Para mayores de 18.


"El crimen es una enfermedad. Él es el remedio"


Las colegialas (editada en DVD por Gati como Las colegialas se divierten) fue una comedia sexploitation nacional, un subproducto casi me atrevería a asegurar, que intentó sacar provecho de la moda de mixturar desnudos y humor chabacano a la manera de Porky's. Guillermo Francella interpretaba a un profe de música enfermito que veía en bolas a todos sus alumnos. Recurso burdo para mostrar las curvas de chicas que por el rostro hacía bastante que habían dejado de cursar los estudios secundarios. La fotografía era de Carlitos Torlaschi, un amigo de la casa, y la dirección del Roger Corman de la comedia argentina, Fernando Siro (por lo que cuentan sus colaboradores no le gustaba perder el tiempo haciendo retomas: ¡se imprime!). Susana Traverso era un prosti contratada por unos inescrupulosos para hacerse pasar por profesora y estaba en su mejor momento. Y no artístico, precisamente... Calificación: Para mayores de 18, con reservas.

¿No es fino el diseño de títulos?


Susana Traverso estaba infartante en este subproducto



Sergio Corbucci (1926-1990) fue un director romano famoso por ayudar a cimentar el spaghetti western con perlas del género como Django, Vamos a matar compañeros y El gran silencio. Si bien quedó un poco encasillado en esta clase de historias Corbucci incursionó por otros terrenos con igual convicción. Uno de esos films fue El Conde (Il Conte Tacchia), rodada en 1982 e interpretada por Enrico Montesano, Vittorio Gassman, Paolo Panelli, Ninetto Davoli y Zoe Chauveau. Las críticas no fueron muy elogiosas que digamos con motivo de su estreno en Buenos Aires y hasta donde sé nunca se editó en video en la Argentina. Se supone que Enrico Montesano componía al hijo de un carpintero deseoso de pertenecer a la aristocracia. Entre los guionistas figuraban la crème del cine italiano del 60 y 70: Luciano Vincenzoni (El bueno, el malo y el feo; Érase una vez en el oeste), Sergio Donati (Los héroes de Mesa Verde, Orca) y Massimo Franciosa (Rocco y sus hermanos, El Gatopardo). Calificación: Para mayores de 13.


Hay pocas referencias de este film de Sergio Corbucci

Final de la primera parte.


sábado, 30 de julio de 2011

Títulos que hicieron historia: Déjala morir adentro

De Claudio María Domínguez se habló, se habla y se seguirá hablando durante un buen rato más. Aquel niño prodigio que apareció en la década del 60 junto a Cacho Fontana respondiendo sobre mitología griega en el programa Odol Pregunta, con los años mutó en escritor, productor audiovisual, viajero incansable y últimamente en conductor de radio y televisión con una abierta inclinación a la espiritualidad y al mensaje new age. Pocos recuerdan que en los 80s Domínguez se desempeñó por un tiempo como distribuidor de películas. Por ese entonces podía estrenarse una obra modesta en una o dos salas y obtener un éxito fulgurante sin una gran inversión. Sólo era necesario un poco de astucia, picardía a gusto y bastante de desfachatez. De más está decir que Domínguez reunía todos estos requisitos cuando compró los derechos del thriller psicológico –con algún toque exploitation- Julie Darling (Paul Nicholas, 1983), también conocida en inglés como Daughter of Death, que en un ramalazo de inspiración se tradujo al español con el controvertido título de Déjala morir adentro

O cuando el marketing sabe cómo vender un producto...

Visto en perspectiva el asunto peca de una ingenuidad casi conmovedora pero en 1986 la deliberada ambigüedad de la palabrita “adentro” provocó tantas olas como para justificar esta efemérides un cuarto de siglo después. De acuerdo a escritos periodísticos de la época Déjala morir adentro, pese a su corrección gramatical y jurídica, chocó con múltiples inconvenientes para ser difundida publicitariamente.  La Comisión de Moralidad de la Municipalidad no aceptaba imágenes que hicieran alusión a la intimidad de las personas por lo que, de no mediar alguna salida ingeniosa, se complicaba sobremanera la exposición del afiche en las salas de cine y la vía pública. La solución llegó de una forma sencilla: se mandaron a imprimir pósters únicamente con la leyenda: “El director de Cadenas calientes presenta a Anthony Franciosa y Sybil Danning en un policial erótico impresionante: Déjala morir adentro…”

Claudio María Dominguez, un león vendiendo películas...


La polémica, que desde luego alimentó el morbo de la gente, se trasladó a los medios de comunicación con disímiles reacciones. La televisión prohibió directamente el spot publicitario. En Radio Rivadavia se objetó el título por considerárselo obsceno aunque esto no impidió que se lo cite al momento de repasar los estrenos de la semana. “Son las paradojas del sistema”, diría Boogie, el aceitoso. En los medios gráficos siguieron los conflictos cuando Clarín rechazó de pleno la pauta publicitaria combinando imagen y texto; para intentar subsanarlo se dejó sólo este último pero volvieron a negarse debido al muy telúrico adverbio “adentro”. Finalmente se arregló el tema recortándole el título: Déjala morir… La Nación, diario conservador si los hay, demostró esta vez menos escrúpulos que su rival y autorizó un aviso con la tipografía y el título sin modificaciones. Por su parte, Diario Popular y Crónica no tuvieron ambages en darle curso al afiche con imagen y texto completos.

Afiche con un título alternativo al original Julie Darling.

Después de semejantes desatinos el éxito no se hizo esperar: la película rompió la taquilla en el cine Paramount –legendaria sala de valijeros- con 20.000 espectadores en su primera semana de estreno y más de dos meses de permanencia en cartelera. Para un filme independiente todo un logro. Y para Claudio María Domínguez un golazo de mitad de cancha que no le habrá sumado prestigio como La ley de la calle (el mismísimo Francis Ford Coppola le escribió una carta para agradecerle por las 107 semanas en cartel; récord absoluto en el mundo para el filme realizado en 1983) pero sí mucho rédito económico y una anécdota simpática para recordar con una sonrisa y, por qué no, también con algo de nostalgia…

Fuente: Revista VideoNews.