Patalear por la catarrada de remakes de los 80's con las que nos están bombardeando es una pérdida de energía que no estoy dispuesto a ceder. Distinta es la cuestión con un tema puntual como la Banda de Sonido Original del drama musical Footloose, todos a bailar (Footloose, 1984) que, como Top Gun: Reto a la gloria, dejó una huella más profunda por sus canciones antes que por el nivel intrínseco de la película. El soundtrack del filme dirigido por el prestigioso coreógrafo Herbert Ross presentó varios cortes de gran éxito siendo los principales "Footloose" (Kenny Loggins); "Holding Out For A Hero" (Bonnie Tyler), la bellísima "Almost Paradise " (dueto de Ann Wilson & Mike Reno) y "Let's Hear It For A Boy" (Deniece Williams). Lo notable del álbum es que, para mi gusto, carecía de temas de relleno: los 9 tracks que integraban la BSO eran realmente sólidos.
Uno de los mejores soundtracks de los '80s... ¡por lejos!
Ante el inminente lanzamiento del remozado musical, a estrenarse en nuestro país en el próximo mes de diciembre, he tenido la mala idea de escuchar las versiones que se grabaron de las canciones clásicas (curiosamente orientadas al género country). Y si digo que fue una mala idea es lisa y llanamente porque detesté lo que hicieron con casi todas ellas. En primer lugar el disco está sobreproducido de punta a punta: las canciones no "respiran" por ningún lado, no hay aquí ni un vestigio de espontaneidad. Cuando el trabajo en estudio alcanza este nivel de perfección ascética lo más probable es que se pierdan los valores de cada composición ahogados por un profesionalismo mercenario. ¿En qué cabeza cabe una actualización de "Holding Out For A Hero" con un tempo lento? Como será que cuesta distinguir en algún pasaje la melodía hiper reconocible escrita por el monumental Jim Steinman. Una imbecilidad absoluta a la que se prestó de buen grado la cantante Ella Mae Bowen (perdónala Dios, no sabía lo que hacía).
¿Qué sería "Almost Paradise" sin la cálida interpretación de Mike Reno (Loverboy) y Ann Wilson (Heart)? Respuesta: una canción sin vida ni vibración como la que brindan los anodinos Victoria Justice y Hunter Hayes. Mirá que hay que esmerarse para arruinar un tema tan soberbio como éste!!! Imperdonable...
La cantante country Jana Kramer entrega un update no tan desastroso, en comparación con las baladas previas, de "Let's Hear It From The Boy". De todos modos estos intérpretes parecen cortados por la misma tijera: siempre esa cosa "pro" que molesta y en lo particular directamente me repele. Insisto: más que canciones son experimentos de laboratorio.
Finalmente la nueva "Footloose" de Blake Shelton -otro cantante de origen country- se asemeja bastante a la impagable versión de 1984 que tan ajustadamente interpretara Kenny Loggins. Algunos arreglos agregados son suficientes para darle un touch de distinción. Tampoco están tan mal los otros tracks que integran una BSO destinada a una audiencia posiblemente aún más adolescente que la antigua Footloose, todos a bailar. Qué le vamos a hacer: estamos en la era de Justin Bieber...
El album de Los Cazafantasmas siempre fue subvalorado. Como si todo el interés de la BSO estuviera constituida sólo por la canción homónima de Ray Parker Jr. (que, por cierto, motivó un litigio por plagio de la banda Huey Lewis & The News cuyo tema "I Want A New Drug" tiene un parecido altamente sospechoso). Y no es justo porque si bien no es un soundtrack redondo claramente presenta puntos muy altos que merecen tanta o más atención que el clásico hit que identificó a la película a partir de su estreno en los Estados Unidos en junio de 1984. A los éxitos musicales de cada temporada yo los divido en dos categorías: los que se agotan luego de determinada cantidad de pasadas y los que no. Es algo muy subjetivo, desde luego, pero para mí "Ghostbusters", la canción, entra en la segunda categoría. Puedo reproducirla con la función Repeat una decena de veces sin aburrirme. Los arreglos ochentosos le añaden un atractivo retro a este súper clásico de todos los tiempos. Es una pena que por el juicio de Huey Lewis hayan sacado de circulación el video-clip que si bien estaba hecho con dos pesos lograba dibujarte una sonrisa con el desfile de figuras conocidas que aparecían en breves cameos (¡por no mencionar a los mismos actores del filme!).
Arista editó en CD este clásico soundtrack de los 80's
Si debo hacerle una crítica al disco es que de los diez tracks sólo siete son canciones cantadas. Los tracks 8 y 9 -"Main Theme From Ghostbusters" y "Dana’s Theme"- son cortes del score de Elmer Bernstein, el grandioso compositor de Los Siete Magníficos, que varios años después también fue editado en CD para dicha de los coleccionistas de la música de películas. "Main Theme From Ghostbusters" es una pieza breve tan melódica como juguetona que sintetiza a la perfección el espíritu de la comedia (con toques de horror muy naif para los parámetros actuales). "Dana’s Theme", por su parte, describe con belleza y extremo lirismo al personaje de Sigourney Weaver, interés romántico del querido y a la vez odioso Dr. Peter Venkman (Bill Murray). La pista restante, la última de la banda de sonido, es una versión instrumental de "Ghostbusters" levemente diferente a la interpretada por Parker Jr. Da la sensación de ser un antecedente del karaoke pero tal como está no termina de convencerme…
Inlay del CD
A riesgo de ser acusado de no tener buen gusto tengo que admitir que la canción más destacada es "I Can Wait Forever", una balada compuesta por David Foster, Graham Russell y Jay Graydon e interpretada por Air Supply. ¿Los melosos de Air Supply? Sí, ni más ni menos… “I Can Wait Forever” fue escrita exclusivamente para Los Cazafantasmas… ¡y apenas si se la reconoce en una escenita menor! Es normal y habitual para los tiempos que corren pero no para el momento en que salió Los Cazafantasmas. Antes se componían las canciones especialmente para la película. Las pocas que se dan a conocer en la actualidad y que incluso logran nominaciones al Oscar son lisa y llanamente una vergüenza. Una picardía que sirve sin embargo para corroborar la seriedad con la que se trabajaba el apartado musical en los 80’s. El sentimiento que le pone el vocalista Russell Hitchcock a la hermosa melodía la convierten en una gema casi secreta ya que no se editó en ningún album de la banda (sí en algún Greatest Hits).
Elmer Bernstein, Air Supply, Alessi, Thompson Twins, The Bus Boys y Laura Branigan
1984 fue probablemente el año más candente de Laura Branigan con el hitazo "Self Control" que se bailó hasta en los monasterios tibetanos. Pese a ello, "Hot Night" es la pista menos convincente del soundtrack de Ghostbusters. No porque se trate de un mal tema: simplemente le falta inspiración. En cambio, "Cleanin' Up The Town", "Savin' The Day", "In The Name Of Love" y "Magic" sí están en un buen nivel conformando un sólido grupo de canciones de apoyo. "Cleanin’ Up The Town" por The Bus Boys aporta un ritmo arrollador; "Savin’ The Day" por Alessi denota un pop afilado y prolijo; "In The Name Of Love" es un temazo de los Thompson Twins, una banda de culto que hizo canciones magníficas como "Hold Me Now" y "Doctor! Doctor!"; finalmente "Magic" por Mick Smiley, con su particular tempo, es el cierre perfecto para los tracks cantados. En total son 37 minutos de placer asegurado.
Listado de temas:
01-Ghostbusters - Ray Parker Jr.
02-Cleanin' up the town - The Bus Boys
03-Savin' the day - Alessi
04-In the name of love - Thompson Twins
05-I can wait forever - Air Supply
06-Hot night - Laura Branigan
07-Magic - Mick Smiley
08-Main theme of Ghostbusters - Elmer Bernstein
09-Dana's theme - Elmer Bernstein
10-Ghostbusters (instrumental version) - Ray Parker Jr.
Quiero empezar la sección de BSO evocando el soundtrack de Tal para cual (Two of a Kind, 1983), el primero que compré en mi vida (¡y en cassette!). Un par de años antes me habían regalado la banda sonora de Annie, el fastuoso musical de John Huston, pero Tal para cual tiene el honor de haber sido la punta de lanza para una pasión por la música de películas que aún hoy día conservo.
Tapa del disco producido por David Foster
El cover del disco de vinilo se desplegaba por todas partes...
Corría el año 1984 y acababa de regresar a Concordia luego de las vacaciones de verano en Buenos Aires. Un tiempo de mi vida complicado: con 12 años de edad me aprestaba a iniciar una nueva etapa, por demás conflictiva, en el colegio secundario. Como era habitual cada vez que viajaba a visitar a mis tíos paternos me hospedaba en la casa de mi tía Elba que como era soltera me daba un trato principesco, como si fuera un hijo propio podría decirse, y solía acompañarme a ver películas pochocleras (justo ella, una amante de Bergman y el cine de calidad europeo). De ese año recuerdo que en marzo fuimos a ver Tiburón 3D y Juegos de guerra; y en las vacaciones de julio, Tal para cual. La novedad del 3D que aportó el primero de los títulos incrementó la adrenalina de un film que en esa época y para alguien como yo funcionó bastante bien: en resumidas cuentas, me cagué todo!!! Vista hoy es naturalmente un chiste malo pero hay que retrotraerse a aquel momento para hacerle justicia como corresponde (tiempo después descubrí que aquí debutó Lea Thompson, una de mis musas de los 80's). Juegos de guerra, desde ya, era la más sólida de las tres con una historia mucho más sofisticada y un suspenso milimétricamente calculado por John Badham, el subvalorado (yo lo defiendo a muerte) realizador de Fiebre de sábado por la noche, Relámpago azul y Cortocircuito. Volví a verla de adulto y la verdad es que sigue manteniendo sus buenos valores como thriller de espionaje. De Tal para cual recuerdo salir del cine Maxi con dos grandes novedades: me habían entusiasmado las canciones y estaba encandilado con la belleza de Olivia Newton-John, que además de ser preciosa cantaba como un ángel. Como cantante ya la conocía desde la época de Xanadu (1980) pero nunca había tenido la oportunidad de apreciarla en pantalla grande. Volví a Concordia en una nube y a los pocos días me acerqué a una disquería donde encontré el cassette que lo empezó todo...
Un placer culpable de acá a la China...
El éxito comercial de El compadrito (más conocida como Grease) en 1978 y la innegable química generada entre John Travolta y Olivia Newton-John motivó a la encantadora pareja para buscar otro proyecto acorde a sus talentos. Fueron pasando los años y el tan anhelado proyecto no aparecía: en ocasiones a Travolta le interesaba algún guión o idea y al compartirlo con Olivia ella no era de la misma opinión por lo que la propuesta se pinchaba. Otras veces, en cambio, era Newton-John la entusiasta y Travolta el escéptico. La dupla recién se convenció de que había hallado el vehículo adecuado cuando el director y guionista John Herzfeld (quien mucho después rodó dos policiales de cierto nivel como Nadie vive demasiado y 15 minutos) les contó el argumento de Tal para cual: un buen (mal) día Dios (la voz de Gene Hackman) se cansa del egoísmo de los seres humanos y resuelve hacer borrón y cuenta nueva volando de un plumazo a la Humanidad con otro Diluvio Universal. Varios ángeles -interpretados por veteranos de Hollywood como Charles Durning y Beatrice Straight- intentan persuadirlo de que no lo haga ante lo cual el Todopoderoso les exige una prueba de que todavía existe alguien que se sacrifique por el prójimo. Para ello elige a un hombre y una mujer con nada en común excepto su ambición: él, Zack (Travolta), es un inventor fracasado con algunos problemitas para devolver un dinero invertido en sus invenciones inútiles (como unos anteojos para sol comestibles que aparecen en el video de "Twist of fate") y ella, Debbie (Olivia), una cajera de banco. Zack desesperado por reunir la plata adeudada para así salvar el pellejo decide robar la sucursal donde trabaja Debbie y de entre todas las opciones justo escoge la caja de la chica que demuestra repentización y condiciones para la estafa siendo ella quien se lleva el botín gracias a un cambio de bolsas. Al darse cuenta de esto Zack la localiza y la confronta. Es el punto de partida para que Cupido dispare sus flechitas romanticonas y la comedia adopte la típica estructura de atracción / rechazo / atracción. Como un refinado antagonista anda por ahí el mismísimo Diablo, personificado por el fallecido Oliver Reed, entrometiéndose para que el plan original de Dios siga adelante con su apocalíptica marcha y de paso desairar a esos ángeles tan moralmente pulcros...
Una pareja que llenó páginas de revistas por su carisma.
La comedia romántica es un género que pocos saben hacer bien. Además de una pareja que transmita los sentimientos al público existen otros requisitos para que, como diría Woody, "la cosa funcione": sentido del humor, buen timing, ingenio, imaginación y personajes secundarios de cierta riqueza. Tal para cual posee una inmejorable pareja pero falla en casi todo lo demás. No por nada la película representó uno de los mayores fiascos en las carreras de Travolta y Newton-John que después de esto nunca más volvieron a trabajar juntos. Olivia prácticamente se concentró en su actividad como cantante y Travolta empezó aquí una decadencia que recién pudo superar cuando Quentin Tarantino lo sacó del ostracismo en 1994 con Tiempos violentos. La obra de John Herzfeld se llevó 5 nominaciones para los Razzie Awards (anti Oscar): Peor Actor (John Travolta, ternado también por Sobreviviendo), Peor Director (John Herzfeld), Peor Guión, Peor Actriz (Olivia Newton-John) y Peor Película. A la máxima categoría que puede calificar Tal para cual es la de "placer culpable". Así de mala es. Eso sí: que linda estaba Olivia!!!
Foto desplegable que se apreciaba muy bien en el disco de vinilo
La BSO producida y en buena parte escrita o co-escrita por el genio de David Foster presenta canciones pop y baladas -un par algo fechadas en sus arreglos- interpretadas por artistas que estaban en su apogeo en 1983: Olivia Newton-John (que aporta cuatro canciones: la extraordinaria "Twist of Fate", la terriblemente emocional "Shaking You", la movidita "Livin' in Desperate Times" y el mediocre dueto con John Travolta "Take a Chance"), Journey (con el tema "Ask the Lonely", el más rockero del disco), Chicago ("Prima Donna", sólo rutina), Bozz Scaggs ("The Perfect One"), un memorable instrumental final a cargo de David Foster ("Night Music") y tracks de relleno -no detestables- encomendados a Patti Austin y Steve Kipner ("It's Gonna Be Special" y "Catch 22", respectivamente).
Inlay del CD editado en 1998
La canción de Journey fue grabada para el disco multiplatino de 1983 "Frontiers" -una obra maestra de la banda de Neal Schon, Steve Perry y compañía- pero finalmente fue desechada e incluida en el soundtrack de la película. Journey la agregó al "Greatest Hits" de 1988 y el pasado 28 de marzo la tocaron en el vibrante recital que dieron en el Luna Park. Sin dudas el soundtrack se benefició de la visión artística de un fenómeno como David Foster que poco después emprendería su propia aventura como compositor en filmes tan populares como El Primer Año del Resto de Nuestras Vidas (St. Elmo's Fire, 1985) o El Secreto de mi Éxito (The Secret of My Succe$s, 1987). De ponerle un puntaje a esta BSO sería un 8. Nada mal para un disco de casi tres décadas que, dicho sea de paso, recién fue editado en CD en 1998 y en la actualidad se encuentra descatalogado. Si alguien tiene una copia que la atesore...